martes, 6 de diciembre de 2016


Segunda edición de Chasqui del Litoral - “Por una nueva sociedad del buen convivir”.

Se trata de una publicación quincenal electrónica gratuita, con piezas comunicacionales desde miradas críticas, con un enfoque alternativo al de los medios masivos de mayor alcance.
La elaboración de notas y noticias está a cargo del Programa de Extensión de cátedra “Por una nueva economía, humana y sustentable”, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER, y el centro de estudios Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-, con el aporte especial de practicantes y colaboradores invitados.

En éste número:

Las actuales fuentes de energía tienen fecha de vencimiento
Por Rocío Ramonda


Esta nota aborda un tema de capital importancia para la vida en el planeta y para la continuidad de gran parte de la humanidad. Los combustibles fósiles, fuente primaria de energía en más del 85%, se van agotando. No se visualizan alternativas si continúa el actual modo de producción, de consumo y de vida. ¿Estamos a tiempo para reaccionar
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La biotecnología desde una crítica mirada feminista
Por Miriam Djeordjian


“La biotecnología, erigida divinidad omnipotente capaz de manipular la vida, se postula salvadora contra el hambre del mundo, encubriendo tras un noble propósito la voracidad del saqueo globalizador, la falta de visión y la desmesura”, dice la autora. En su texto realiza una crítica del patriarcado, reivindicando la lucha y la resistencia de las mujeres a lo largo de la historia.
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Neo-extractivismo latinoamericano en el siglo XXI y sociedades sin futuro
Por Luis Lafferriere


El autor define términos que explican la médula de las políticas económicas de varios de nuestros países, incluida la Argentina. Habla de crisis civilizatoria, sostiene que está en juego el presente y el futuro de la humanidad y la biodiversidad, advierte sobre el control de población por métodos criminales, que el imperialismo no descarta, y llama a la resistencia contra el saqueo. Sostiene que neo-extractivismo implica sociedades sin futuro, y concluye que es necesario y urgente construir alternativas.
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A 40 años de la masacre de Margarita Belén

Desde el Chasqui del Litoral recordamos a los luchadores sociales, a 40 años de la Masacre de Margarita Belén. Reproducimos fragmentos de la nota de Gustavo Piérola a su hermano Fernando, una de las víctimas.
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Los mayores y la cultura del cuidado
Por Norma Alonso y Carlos Basso


Por ordenanza Municipal se creó en Paraná en mayo de este año la figura del Defensor de los Derechos de las personas Mayores. Velará por la defensa y protección de los derechos de los adultos mayores, reconocidos por la Constitución Nacional, Tratados Internacionales, Constitución Provincial y normas complementarias, ante actos, hechos, y omisiones de la administración pública, como de situaciones derivadas de entidades o personas de la sociedad civil. En esta columna, los autores explican la cultura del cuidado.
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La mal llamada viveza criolla
Por Carlos Basso


El autor muestra algunas de las flaqueas argentinas pero reconoce que no son exclusividades nuestras.
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El monte de los ombúes
Por Fuente Ovejuna


El autor aportó para la agencia AIM esta columna sobre los árboles de Victoria, antes de que conociéramos la desaparición del ombú histórico de Mandisoví (Federación), vinculado a la campaña revolucionaria de Manuel Belgrano. Aquí, una confluencia de la biodiversidad, la historia y el arte con el ombú en el centro.
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Subalternos y Bandidos
Por Mauricio Castaldo


En esta nota, fragmento de un trabajo mayor, el autor realiza una lectura crítica de gran parte de la historiografía argentina, sobre hechos sucedidos en nuestro litoral luego de declarada la independencia del país, incluyendo la traición de Ramírez a Artigas y destacando el papel de las luchas populares.
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Hasta la próxima entrega. Tirso Fiorotto - Luis Lafferriere

domingo, 27 de noviembre de 2016

En 2011, un chico de cuatro años murió por un edema pulmonar; un fiscal lo atribuye a una intoxicación con un plaguicida


Fernando Massa  LA NACION  SÁBADO 26 DE NOVIEMBRE DE 2016

Fuera del tribunal, en Corrientes, reclamaron por el uso de agroquímicos. Foto: Ricardo Pristupluk


GOYA, CORRIENTES.- Se trata de un caso inédito en el país. Por primera vez se lleva a cabo un juicio oral donde se debate la responsabilidad penal de un productor hortícola por la muerte por intoxicación con agroquímicos de un chico de cuatro años y las lesiones de una niña de cinco.
El hecho ocurrió el 30 de marzo de 2011, en el paraje Puerto Viejo, en Lavalle, Corrientes, en una chacra de tomates y hortalizas a cargo del productor Ricardo Nicolás Prieto, hoy imputado por homicidio y lesiones culposas. Según consta en el requerimiento de elevación a juicio, para el fiscal de la causa Guillermo Barry, Prieto "desplegó una conducta negligente" cuando, sin controlarlo personalmente, hizo fumigar esas plantaciones por sus operarios con las cortinas de los invernáculos levantadas, lo que permitió que los tóxicos del plaguicida endosulfán se propagaran por la acción del viento hasta un terreno lindero donde jugaban Santiago Nicolás Arévalo, de cuatro años, y su prima Celeste Estévez, de cinco.
Nicolás murió días después en un hospital de la ciudad de Corrientes, y su prima tuvo que ser trasladada al hospital Garrahan donde permaneció internada y bajo tratamiento durante tres meses. "[Celeste y Nicolás] inhalaron dichas sustancias tóxicas, provocando en la menor lesiones de carácter gravísimas y en el menor edema agudo de pulmón producido por intoxicación con plaguicida órgano clorado alfaendosulfán, lo que ocasionó el deceso del niño conforme se acredita con certificados médicos, historias clínicas, informes químicos, resultados de autopsia y certificado de defunción", sostiene la requisitoria fiscal.
El juicio que lleva adelante el Tribunal Oral Penal de la ciudad de Goya comenzó el lunes pasado. El veredicto estaba previsto para ayer, pero el Tribunal decidió posponer los alegatos para el próximo 5 de diciembre "por la complejidad de la causa". La figura de homicidio culposo prevé una pena de seis meses a cinco años de prisión.
El agroquímico endosulfán es un insecticida cuya elaboración, formulación, comercialización y uso fue prohibido por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) desde el 1° de julio de 2013. Para ese entonces ya había sido propuesta la eliminación de su uso en la Unión Europea y por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, entre otros. Según consta en las consideraciones del laboratorio químico forense agregadas a la causa, el endosulfán es un agroquímico moderamente peligroso, que es muy tóxico si es inhalado.
"En la autopsia está probada la exposición aérea y la inhalación de un producto que hoy está prohibido en todo el mundo. Hallaron órganos clorados de alfaendosulfán. Y hay que tener en cuenta que la víctima pesaba sólo 16 kilos en ese momento", dijo a LA NACION Julián Segovia, abogado de la familia del fallecido Santiago Nicolás Arévalo y que forma parte de la ONG Red Infancia Robada.
Segovia afirmó que se trata del primer caso donde hay una acusación por homicidio y lesiones por intoxicación con agroquímicos que llega a juicio oral y que, de haber condena, marcaría un precedente. "Nosotros vamos a pedir una condena de cumplimiento efectivo porque el acusado sigue fumigando, y no ha cambiado la forma de hacerlo. No le bastó la muerte de un niño y la intoxicación de otra", dijo. Por su parte, el abogado defensor Diego Brest dijo a LA NACION que están a la expectativa de la absolución de Ricardo Nicolás Prieto: "Hay un error muy grande en el protocolo de autopsia. Entendemos que el problema arranca de la falta de conocimientos específicos de toxicología en el Cuerpo Médico Forense de Corrientes. El hallazgo médico forense no tiene mérito suficiente para concluir la causa de muerte", dijo.
En ese sentido, sostuvo que al tratarse "de un producto moderadamente tóxico", debe haber una presencia muy consistente para derivar en una intoxicación aguda" que cause la muerte de un chico y deje al borde de la muerte a otra. Y que si bien se halló en lo cualitativo, en lo cuantitativo lo considera imposible por ser escasa la cantidad. "Por eso nos resulta imposible que la muerte sea por esta causa".
Por esa razón, apenas comenzó el juicio oral, la defensa solicitó la nulidad de la autopsia, lo cual fue revocado por el tribunal. La defensa considera que el agente tóxico habría sido una planta, la Cassia occidentalis, que crece en la zona, y que los chicos podrían haber ingerido.



domingo, 20 de noviembre de 2016


Chasqui del Litoral - “Por una nueva sociedad del buen convivir” N°1

Es una publicación quincenal electrónica gratuita, con piezas comunicacionales desde miradas críticas, con un enfoque alternativo al de los medios masivos de mayor alcance.

La elaboración de notas y noticias está a cargo del Programa de Extensión de cátedra “Por una nueva economía, humana y sustentable”, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER, y el centro de estudios Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-, con el aporte especial de practicantes y colaboradores invitados.


En éste número:

Capitalismo en crisis, humanidad en peligro… y llega Trump!
Por Luis Lafferriere
Este artículo incursiona en el análisis de la actual situación del mundo, tanto en términos del sistema económico, sus lógicas y su crisis, como de las graves consecuencias que ha generado para toda la humanidad. En especial se hace referencia al posible impacto del triunfo de Trump para presidir la principal potencia mundial. Finaliza con un llamado a todos para buscar cambiar el rumbo suicida que llevamos y transitar por caminos alternativos.

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Soberanía en las alas.
Por Daniel Tirso Fiorotto
Con motivo del Día que recuerda el combate de la Vuelta de Obligado el 20 de noviembre de 1845, recuperamos un aporte distinto sobre un concepto amplio de soberanía. La columna está destinada a las/los estudiantes.

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Pobres y malcomidos en un país privilegiado por la naturaleza
 Por Rocío Ramonda
En esta nota se considera el contraste existente entre el potencial productivo que posee el territorio argentino para genera alimentos, y la crítica situación existente en relación al acceso de sectores importantes de la población del país a niveles dignos de vida y de alimentación.

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La transparencia en la administración de las cooperativas
Por Pedro Aguer
En esta nota se inicia el tratamiento de temas vinculados a una forma de organización que si bien existe en el marco de la competencia del sistema capitalista, funciona con otras lógicas que tiene más relación con la solidaridad y la cooperación de las personas: el cooperativismo.

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Inquilinos organizados de Entre Ríos en el Frente de Inquilinos Nacional (FIN) 
Por Mario Daniel Villagra Segovia
Este artículo da cuenta de uno de los graves problemas sociales que existen en el marco de un país capitalista dependiente como la Argentina, donde a pesar de las inmensas riquezas de su territorio y del relativo e importante nivel de ingresos per capita, existen millones de argentinos sin vivienda propia, y soportando el drama permanente de la imposición del pago de alquileres que no se corresponde con sus posibilidades monetarias, y en condiciones muchas veces abusivas.

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Rosa Parks baja del colectivo en Plaza Alvear (el apartheid en Paraná)
Por Carlos Alberto Godoy
En esta nota, Carlos Godoy aborda una temática que se presenta en muchas ciudades de la Argentina. El intenso tráfico de automóviles particulares en las zonas céntricas, que además de la contaminación ambiental que genera, hace cada vez más dificultoso el tránsito del transporte público y peatonal, es un fenómeno de la actual etapa del capitalismo que no puede revertirse sin considerar la globalidad de la cuestión. Más allá de la necesidad de hablar de la movilidad sustentable y las formas alternativas saludables de traslado, Godoy afirma en su nota que el reordenamiento vehicular dispuesto por las autoridades comunales de Paraná va a contramano de las necesidades de disminuir el tránsito de vehículos particulares y reemplazarlo por la promoción del transporte público.

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Intereses económicos y centralismo porteño en los orígenes del Estado Nacional
Por Juan Antonio Vilar
El Profesor Vilar nos explica en su nota la importancia de los factores económicos en el problema histórico del centralismo porteño sufrido por la sociedad argentina, que se manifiestan en los orígenes del Estado Nacional. En especial nos narra el rol jugado por los principales actores en esos tiempos de organización de la sociedad para insertarse de manera dependiente dentro del sistema capitalista internacional.

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Ahondar en los aportes del artiguismo antes que desatar una disputa estéril
Introducción al trabajo de Schvartzman por Tirso Fiorotto.

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Adjunto el ensayo de Ámerico S.

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Hasta la próxima entrega...

Saludos cordiales.

Tirso Fiorotto - Luis Lafferriere

Coordinadores de Chasqui del Litoral

viernes, 4 de noviembre de 2016

CONFERENCIA DEL PERIODISTA CARLOS DEL FRADE


Organizado por el Centro de Estudios Germán Lallemant el periodista rosarino Carlos del Frade hablará de su libro “Geografía Narco. El Negocio del Sistema” en nuestra ciudad.  La conferencia se realizará en el salón de AGMER Seccional Paraná el día jueves 10 a las 19hs.

El periodista Daniel Enz presentará  al actual diputado provincial santafecino Carlos del Frade. 
El presente, entonces, es consecuencia de complicidades políticas, judiciales, empresariales, financieras y culturales mediáticas que desde diferentes nichos estatales promueven el fenomenal negocio”, se puede leer en el prólogo del libro. Del Frade ha investigado el fenómeno del narcotráfico desde hace años: "…la matriz conceptual del narcotráfico como un negocio paraestatal que necesita siempre de nichos corruptos en administraciones gubernamentales, sean nacionales, provinciales, municipales y comunales, al mismo tiempo que se verifican, hasta el hartazgo, en las fuerzas de seguridad y comienzan a juzgarse en los tribunales provinciales y federales de la Argentina”.

La actividad está auspiciada por Seccional Paraná de AGMER, Junta Abya yala por los Pueblos Libres, Revista Análisis, Programa de Extensión de cátedras de la Facultad de Ciencias de la Educación “Por una Nueva Economía Humana y Sustentable”.

martes, 1 de noviembre de 2016

Derogar la ley 9759 es ir en contra del ambiente, de la industria y del empleo

La ley provincial 9.759, denominada Ley de la Madera, procuraba evitar que la madera generada en el territorio entrerriano fuera destinada a abastecer la producción de fábricas de pasta celulósica altamente contaminantes ubicadas y a radicarse en la República Oriental del Uruguay. Fue sancionada en marzo del 2007 a partir de una fuerte demanda ciudadana en defensa del ambiente.

 La mencionada ley dispone la prohibición a las empresas de esta provincia de venta de rollizos y chips destinados a la exportación para abastecer a las industrias pasteras del vecino país, ya que esa actividad genera contaminación aérea y de los cursos de agua compartidos con la Argentina, lo que afecta principalmente a los habitantes de Entre Ríos y en especial a los que viven sobre el Río Uruguay. 

   A la vez, el texto de esa ley establece que “la madera proveniente de plantaciones o forestaciones ubicadas en el territorio provincial no podrá salir de la jurisdicción sin previo procesamiento y/o transformación que le genere valor agregado. Exceptuase de esta restricción la madera con destino a plantas industriales cuyos responsables demuestren fehacientemente la transformación de la misma en tales establecimientos, y la que se emplee para tijeras, estacas y rodrigones”.

   Esto abrió la posibilidad para el desarrollo en origen de actividades de procesamiento industrial diverso para nuestra madera, lo que redunda en la posibilidad de nuevas empresas que generan valor agregado a la producción primaria y en la generación de muchas fuentes de trabajo. Eso se contempla en la misma ley, que señala que la Provincia deberá incentivar la radicación de nuevas industrias y la modernización de las ya existentes en el territorio.

   Hoy existe en la provincia un interesante desarrollo industrial del sector maderero, con dos plantas importantes y numerosos aserraderos y talleres, que son los demandantes de la producción primaria de madera, la que además se vende al resto del territorio nacional. Eso significa que la colocación de la madera y de los subproductos por parte de los productores entrerrianos no presenta actualmente ninguna dificultad.

   Sin embargo, los que sí tienen dificultades de abastecimiento son los demandantes del país vecino, en especial sus pasteras contaminantes, que serán los principales beneficiados si llegara a derogarse la ley 9759.

   Pero no sólo se beneficiará la producción uruguaya que afecta negativamente nuestro ambiente, sino que además se perjudicará la actividad industrial en nuestro territorio, que tendrá que hacer frente a mayores costos y además dejar de lado cualquier proyecto de desarrollo que involucre a la madera como materia prima.

   El argumento del proyecto oficialista que dispone la derogación de la ley a los efectos de impulsar un programa foresto industrial es absurdo, en principio. Pero está en línea con los grandes intereses corporativos que buscan avanzar en liberar los mercados para que sean presas del mejor postor, sin contemplar en esas acciones que se perjudique el ambiente, las actividades productiva entrerrianas y la generación de trabajo en nuestro territorio.

   Cuestionamos no sólo el intento burdo de legislar y gobernar para los capitales más concentrados, sino también la hipocresía de argumentar que la derogación de la ley fomentará la forestación y con ello se aportará a luchar contra el calentamiento global. La plantación de monoproducción de árboles, como bien afirma Jorge Daneri en un reciente artículo “no solo no preserva el ambiente sino que tiene efectos más que negativos sobre el trabajo y la familia rural, la diversidad biológica y su monte nativo, la gestión del agua y su preservación, como la profundización de la expulsión del hombre de campo hacia las ciudades, entre tantas otras problemáticas”.

   Si en realidad la preocupación por el ambiente y por el cambio climático (una de las principales amenazas que pesan sobre los humanos que habitamos este planeta) es verdadera, entonces las autoridades y mucha gente de negocio involucrada, deben ocuparse por detener la deforestación de nuestro monte nativo y por modificar radicalmente el modelo de producción-destrucción imperante en el agro argentino y entrerriano, donde el cultivo en gran escala de transgénicos con uno masivo de agrotóxicos es responsable de generar (a lo largo de toda la cadena) entre un 47 y un 55% de la emisión de gases de efecto invernadero que se generan en todo el mundo.

   Y si en realidad la intención es de llevar adelante un programa de desarrollo de la industrialización de la madera, no será facilitando la venta de nuestra producción primaria a las pasteras contaminantes del vecino país como lograremos concretarlo. Todo lo contrario, la derogación de la ley actual sólo traerá dificultades a las fábricas, aserraderos y talleres que trabajan con la madera en nuestro territorio provincial, y abrirá las puertas a una potenciación de la contaminación que generan esas mega empresas de pasta celulósica (no sólo las que ya existen, sino las que están en proceso de apertura y esperan esta señal ‘amigable’ de parte del gobierno provincial).

   Si los legisladores que deben representar los intereses de todos los entrerrianos son concientes y asumen la responsabilidad por el apoyo que recibieron de la sociedad, deben rechazar de plano el proyecto oficialista, mantener la vigencia de la ley 9759, y proponer acciones para proteger efectivamente el ambiente y promover realmente la producción y el empleo en la provincia.

Paraná, 31 de octubre de 2016.-

Luis Lafferriere
Director Programa de Extensión “Por una nueva economía humana y sustentable”
Facultad de Ciencias de la Educación – UNER.


viernes, 30 de septiembre de 2016

Festejamos nueva prohibición del fracking

Nuevo triunfo en defensa del ambiente y la vida

  Esta vez ha sido el Consejo Deliberante de la ciudad rionegrina de Viedma quien sancionó una ordenanza declarando la prohibición de esa técnica.

La explotación irracional de los recursos hidrocarburíferos ha alcanzado límites que ponen a la humanidad ante el peligro de su desaparición. Una de las consecuencias más negativas ha sido la emisión de gases de efecto invernadero en una magnitud que está modificando el clima que permitió la vida de los seres humanos por decenas de miles de años en este planeta.

  En el rumbo autista de la tendencia al crecimiento infinito, el sistema social que se ha impuesto en todo el mundo empuja a sacar cada vez más elementos de la naturaleza y arrojar cantidades gigantescas de desechos y residuos. A eso la economía convencional le llama crecimiento, la mide con un indicador que es el PBI (Producto Bruto Interno) y ha logrado que la casi totalidad de los gobiernos del mundo asocien el éxito de sus gestiones al aumento de ese indicador.

   Es mucho lo que oculta y deforma el relato tendencioso de los economistas “serios”, que sólo miran los números del crecimiento y de la rentabilidad empresaria, para decir que vamos bien, que lo importante son esas variables; aunque por otro lado una gran mayoría de la población no disfrute de los beneficios de ese progreso, y a la vez estemos depredando nuestros bienes comunes, al punto de poner en peligro nuestra propia existencia.

  Y para lograr las tasas extraordinarias de crecimiento, este sistema ha hecho un uso demencial de los recursos hidrocarburíferos, que hoy constituyen el 85% de las fuentes de energía que usamos todos los seres humanos, que para tenerlos a nuestra disposición debieron pasar decenas de millones de años, pero los estamos agotando en menos de dos siglos.

  Ante este agotamiento irreversible asistimos a un nuevo embate. Como los yacimientos convencionales (donde los hidrocarburos están más concentrados, más cercanos a la superficie y demandan menos esfuerzos y costos extraerlos) ya no aparecen con nuevos descubrimientos, y los descubiertos y explotados han llegado al cénit (máximas posibilidades de su producción), ahora las corporaciones del sector avanzan hacia zonas y lugares más difíciles y más costosas de extraer, pero además generando impactos negativos de tamaños enormes, poniendo en peligro aire, agua, territorios y poblaciones de zonas cercanas.

  Una de esas técnicas depredadoras es el fracking o fractura hidráulica, que implica una perforación vertical que puede llegar a miles de metros debajo de la superficie, y luego una perforación horizontal a lo largo de la roca madre que contiene petróleo o gas atrapado en burbujas, para luego hacerla explotar con presión de millones de litros de agua y más de 600 químicos contaminantes, de manera de permitir que el fluido liberado suba a la superficie.

  Los problemas provocados para obtener ese recurso incluyen la contaminación del agua usada para explotar la roca, la incapacidad de tratamiento del fluido que vuelve a la superficie totalmente contaminado, la afectación de los acuíferos por dichos fluidos pero también con los hidrocarburos del yacimiento explotado, la emisión de gas metano (con efecto invernadero veinte veces más potente que el dióxido de carbono), y la generación de movimientos sísmicos que ha superado en algunos casos los 5 grados, entre otros graves efectos que deben soportar los pueblos de las zonas de explotación.

  Sin embargo, así como la voracidad sin límites de las corporaciones petroleras y la complicidad de los políticos que permiten esa depredación intentan avanzar en contra de los intereses de los pueblos, la resistencia de éstos ha sido la única garantía que frenó parcialmente en muchos lugares que se pueda utilizar. Hay países, estados provinciales y numerosas ciudades en el mundo que la han prohibido. También en la Argentina avanza la resistencia antifracking y los éxitos de esta lucha justa y legítima.

  En nuestra provincia son 37 las localidades que ya han aprobado ordenanzas prohibiendo el fracking en sus respectivas jurisdicciones, y estamos luchando para que se haga ley un proyecto que lo prohíbe en todo el territorio. Mientras tanto, tomamos conocimiento y difundimos una nueva victoria, esta vez de los rionegrinos de la ciudad de Viedma, cuyo Concejo Deliberante acaba de aprobar una ordenanza que impedirá que el fracking pueda afectarlos y contaminar sus lugares de vida. Festejamos junto a los 53 mil rionegrinos que se suman a las zonas liberadas, por un ambiente sano y por la defensa de la vida.

  Felicitamos a los que han luchado por esta importante victoria. Un granito más de arena que va a formar montañas junto a miles de argentinos que venimos luchando no sólo contra el fracking, sino por la promoción de nuevas fuentes de energía, renovables y no contaminantes, y más aún por la construcción de otras formas de producción, de consumo y de vida, que sean más armoniosas entre los propios seres humanos y con la naturaleza de la cual formamos parte.

 El agua es vida. El fracking es la muerte.

 Luis Lafferriere / 29 de setiembre de 2916.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Energía y tarifazos: cuando las prioridades están al revés



 La sociedad argentina viene siendo sacudida con una sucesión de medidas económicas que se dirigen supuestamente (según los argumentos oficiales) a recuperar el necesario equilibrio macro y a poner la dosis de realismo que necesitaba la gestión pública, luego del desastre kirchnerista. Entre esas medidas se puede mencionar la fuerte devaluación de nuestro peso a partir de diciembre pasado, los sucesivos aumentos dispuestos en el precio de los combustibles, y los hiper-tarifazos que se dieron en los servicios públicos más esenciales, como el agua, la energía eléctrica y el gas. Todo eso acompañado por otras medidas que significaron claras transferencias de ingresos hacia sectores concentrados de la economía, en manos de las grandes corporaciones transnacionales, que percibieron con mucha claridad las señales amigables hacia ellos que se emitían desde la conducción del Estado nacional.
En este escenario, quienes gobernaron hasta diciembre sostienen que las medidas tomadas obedecen a un drástico cambio político, que evidencian la insensibilidad del nuevo gobierno y el nuevo rumbo tomado al servicio de las grandes corporaciones.
Desde mi personal mirada crítica, considero que sin duda el año 2016 muestra la continuidad esencial de las mismas políticas que se llevaron adelante en la última década, sólo que en un escenario cambiado que requería urgentes ‘ajustes’ al modelo (con medidas que se aplicarían con cualquiera de los dos candidatos que triunfara en el balotaje).
Ante al agotamiento de la fase expansiva del ‘modelo’ y su pasaje a la fase de estancamiento y ajuste, en los últimos años se intentó postergar las decisiones más ‘dolorosas’ por su indudable impacto negativo en términos electorales. Los elementos que favorecieron la etapa inicial se fueron transformando en obstáculos insuperables, y a pesar de los parches desesperados que intentó el gobierno anterior para evitar el desastre electoral, los desequilibrios e inconsistencias se fueron acumulando con la idea de asumir el ‘sinceramiento’ en la nueva gestión.
Al nuevo gobierno se le presentaban entonces, en líneas gruesas, dos caminos. Continuar con el modelo económico-social que se gestara en los últimos años de la década del ’90 y se desplegara con fuerza a partir del 2003, o intentar un camino diferente. Continuar significaba tomar medidas drásticas con costos sociales importantes, favoreciendo a los poderosos de siempre. Pero un camino diferente requería de modificaciones estructurales profundas, en defensa del conjunto de la sociedad y de su futuro estratégico, que ninguno de los partidos cercanos al poder tenían en su agenda.
El modelo vigente es producto de decisiones que se tomaron en función de las estrategias de las grandes corporaciones transnacionales y del capital financiero, y que resumo con la denominación de “neocolonial, extractivista depredador, de saqueo y corrupción”. Se apoya en un reducido número de ramas económicas que son insustentables y están controladas por monopolios y oligopolios que han colonizado al Estado y a la propia democracia. A la falta de sectores con generación masiva de trabajo genuino, se la cubrió con empleo público y masivos subsidios clientelares. Y hay que reconocerlo también, un modelo que ha logrado concitar el apoyo de una gran parte de la población, narcotizada con el hiperconsumismo irracional, que avala de manera pragmática a cualquier gobierno que le prometa mantener esa realidad sin mayores modificaciones (aunque haya corrupción, entrega servil de riquezas, masivo endeudamiento externo y nuevas renuncias a la soberanía en el futuro).
Entre las graves inconsistencias heredadas se encuentra la política en materia de energía y combustibles, que iniciara el justicialismo menemista en los ’90, de privatización y extranjerización de los recursos hidrocarburíferos y de los servicios públicos vinculados a la provisión de gas y electricidad. Esa política, profundizada luego por el mismo partido pero en cabeza del matrimonio Kirchner, garantizó la transferencia de la mayor parte de la renta del gas y el petróleo nacional a las petroleras privadas con precios libres a boca de pozo, haciendo recaer el peso de esa entrega en un creciente costo de producción de combustibles y energía que pagarían luego todos los argentinos. Así, en lugar de considerar que los hidrocarburos son bienes estratégicos y que pertenecen al pueblo argentino, los consideraron commmodities a entregar al mejor postor y sin límites para su explotación irracional (algo que hicieron efectivamente hasta que vaciaron peligrosamente nuestras reservas de gas y petróleo).
Luego de la hecatombe de principios de siglo y de la fuerte devaluación del peso, el mantener libre los precios a boca de pozo llevaba implícito la valoración de los mismos en dólares, lo cual multiplicaba su precio en pesos. Pero al trasladarse ese valor acrecentado al resto de las cadenas (energía y combustible) el precio a pagar por los consumidores y usuarios se hacía prohibitivo. Por lo tanto, aparecía la alternativa de limitar la renta extraordinaria captada por las petroleras y defender el poder adquisitivo de los argentinos… o aceptar el saqueo y, para evitar tarifas impagables, subsidiar desde el Estado los altos costos. El camino que tomó el kirchnerismo fue el segundo: dejar que las petroleras se queden con el grueso de la renta (precios libres a boca de pozo), y para evitar precios de combustibles y tarifas de gas y electricidad impagables para la gran mayoría, establecer subsidios estatales (en el fondo, el subsidio real más importante es el precio libre a boca de pozo, que benefició y beneficia a un puñado de firmas privadas).
Cuando el saqueo de nuestras reservas, con costos de extracción de alrededor de diez a doce dólares el barril y precios que quintuplicaban esos costos, fue llevando a situaciones críticas de las reservas, aparecieron las urgencias para importar. Con una producción nacional estancada o en caída y una demanda creciente, las mayores importaciones llevaron a un creciente costo del gas, necesario no sólo para abastecer el consumo interno sino también la generación de electricidad. Y como complemento de esas políticas de transferencia a las petroleras, con la ilusión de que al enriquecerse de esa forma se decidirían a realizar inversiones, se fueron dando nuevas concesiones, garantizando el Estado precios cada vez más altos a las petroleras. Esto encarecía el precio final de los combustibles (que pagan todos los argentinos) y las tarifas de electricidad y gas (que al no actualizarse eran cubiertas con fondos del tesoro nacional). Este proceso condujo a la acumulación de déficits de magnitud a las finanzas estatales, y también al comercio externo de hidrocarburos, que llegan a la actualidad a comprometer ambos frentes si no se toman medidas que vayan solucionando esa calamitosa situación.
El panorama que se presenta este año es un fuerte déficit en las cuentas del Estado, que tiene como un componente esencial el costo gigantesco de los subsidios a las tarifas, pero que esconde un componente de subsidio a las petroleras (por la renta que captan por el petróleo y el gas a boca de pozo) y a las empresas a cargo de los servicios de electricidad y gas natural. En especial, en la Ciudad de Buenos Aires, esas empresas han venido recibiendo ingresos de parte del Estado sin ningún tipo de control respecto de sus costos ni mucho menos de las inversiones realizadas a las que están obligadas de acuerdo a las concesiones recibidas. Como se trata de sectores que involucran servicios esenciales para la población, las medidas que se adopten deberían contemplar prioritariamente los intereses de los usuarios y la sustentabilidad de la actividad. Pero las prioridades que se manifiestan en las decisiones tomadas en los últimos meses muestran otra realidad. Se busca asegurar la continuidad de las fuertes transferencias a las empresas y de la renta a las petroleras, en tanto que los desequilibrios acumulados durante años se pretenden descargar de golpe como mazazos sobre el bolsillo de los usuarios, implicando una sumatoria de hipertarifazos que son absolutamente indigeribles para los mermados bolsillos del grueso de la población afectada. Y se hace además desconociendo los derechos humanos esenciales de recibir esos servicios indispensables, y en violación de disposiciones legales como la falta de convocatoria previa de audiencias públicas para debatir y definir el incremento de las tarifas.
Esto ha generado y va a generar sin dudas crecientes conflictos sociales y protestas populares que demandan del gobierno un giro drástico y urgente en el rumbo de sus políticas, más preocupadas en dar garantías incondicionales al capital más concentrado y los inversores externos, que en defender los intereses de amplios sectores de la sociedad que viven una crítica situación económica. Tomar el camino que lleve a beneficiar al conjunto contribuiría no sólo a mejorar la imagen del gobierno, sino también a fortalecer la democracia ante el avance peligroso de la voracidad de las corporaciones.
(*) Luis Lafferriere – Docente universitario de economía política. Director del programa de extensión de cátedra “Por una nueva economía, humana y sustentable” (UNER).